lunes, 23 de marzo de 2015

Transatlántica 2005: La armonía

Mezclamos la harina con la levadura y el agua, lo dejamos reposar y luego amasamos, cada 20 minutos amasa uno de los 3 mientras se va calentando el horno. Nos da para 2 moldes ¡Pan fresco, qué lujazo! Hoy hemos tenido buen viento y sol, así que tenemos las baterías cargadas y ¡toca cine! no siempre toca cine, entre el pan y el cine hoy está siendo el día 5 estrellas, ya si pica un pez lo clavamos.

Vida a bordo, haciendo pan

Esta noche mi guardia es la del medio, para mí la peor es la 3ª. Vamos rotando: yo prefiero la 1ª porque es como acostarse tarde, la del medio es la más corta pero es que de 2 a 4 de la mañana se hace pesado y la 3ª no la soporto: de 4 a 7, lo único bueno es que puedes disfrutar del espectáculo del amanecer, así que cada 3 días se graban en mi retina imágenes que permanecerán siempre en mi subconsciente. Me despierta Jose 'Pepa, te toca' Salgo con el frontal y el libro, me quedé en el penúltimo capítulo así que devoro el final y antes de empezar con el siguiente me tumbo en la bañera para mirar las estrellas, hace una noche espléndida, no se ve nada alrededor, miro hacia atrás y brilla en la estela el plancton como si saliera de la varita de Campanilla, alegre y juguetón dejando atrás otras vidas, otras historias, surcando millas, alejándose de los problemas y los sinsabores.

vida a bordo, en cubiertavida a bordo, amanecer

Llegamos a Azores, hemos hecho el tramo más largo, nos llevamos muy bien, estamos conviviendo en un espacio muy pequeño y la relación fluye. Ramón es el patrón y Jose y yo acatamos sus órdenes sin rechistar, no discutimos, es todo fácil, cuando hay que ponerse a arreglar algo nos ponemos y en las maniobras somos muy eficientes. Jose es cocinero de profesión, y lejos del dicho de 'en casa del herrero... cuchara de palo' nos hace unas tortillas de papas que se te saltan las lágrimas, unos pucheros de chuparse los dedos...

vida a bordo, cocinando en el barcovida a bordo, estofadovida a bordo, tortilla de patatas

Antes de salir de Luperón hicimos compra de frutas y verduras. Compramos una piña de plátanos verdes, tan contentos porque pensamos que a medida que fueran madurando tendríamos plátanos para todo el mes, sin embargo han madurado de un día para otro ¡todos a la vez! nos salen los plátanos por las orejas. Otra lección aprendida.

vida a bordo, piña de plátanos maduros

Cada tarde nos bajamos por radio el parte meteorológico de 24, 48 y 72 horas para ir ajustando velas y no llevarnos sustos. Los sustos llegan en alguna guardia que te despiertan ¡¡PEPA, JOSE, A CUBIERTA, SE HA ROTO EL ARRAIGO DEL GÉNOVA!! subimos cual alma que lleva el demonio y vamos solucionando sobre la marcha. En un barco siempre se rompen cosas, pero al ser un barco pequeño y con tripulación entendida, vamos resolviendo.

vida a bordo, consultando el parte meteorológico por radio

Cada 5 días adelantamos una hora el reloj y cuando llegamos a Tenerife después de 30 días de travesía nuestras caras no son de cansancio sino de tranquilidad, de felicidad, de disfrute, los que nos reciben no lo entienden, se imaginan encontrar 3 personas agotadas, consumidas, y no salen de su asombro, y es que llevamos 4 deliciosas semanas en armonía.

vida a bordo, llegada a Tenerife

No hay comentarios:

Publicar un comentario