martes, 30 de enero de 2018

Brasil 6: Salvador de Bahía - Barra y Río Vermelho

Hoy tengo clase de batería otra vez y después he quedado para comer con Jorge y Sol y por la tarde Jorge se ha brindado a darme un paseo por Barra y Río Vermelho ¡qué más puedo pedir!



Me asomo a la Plaza de San Antonio, con su iglesia correspondiente, ya que la tengo al lado de casa y busco un bar para desayunar. Encuentro uno típico de manteles de cuadros y me siento a ver pasar gente mientras tomo mi café.




Después de mi clase de batería me reúno con mis amigos en la Iglesia de San Francisco y nos vamos a un restaurante del centro del Pelourinho, se unen al café Daniel y su novia y lo tomamos en una de las miles de cafeterías entrañables de la zona. Ellos me preguntan si quiero sobremesa... —Sí, les digo, a mí me encanta la sobremesa, y me recomiendan ¡una tarta! —No, no, no quiero nada de comer, solo el café, Obrigada (que significa gracias).

De camino al coche pasamos por el hostal Laranjeiras, que fue el que me recomendó mi amigo baiano que vive en Lanzarote, la verdad que tiene una pinta estupenda, súper recomendable. Volvemos a pasar por la sala de arte del pintor Carybé, está su hijo en la puerta (me lo presentaron ayer) y le saludamos. Entramos en un museo de azulejos, los hay de muchos países (españoles también, de Andalucía sobre todo). Vemos un pasacalles, van vestidos de ganado y tocan el berimbao, van cantando algo que, si no sabes lo que es, suena a ¡quéee polladaaa! llevan un estandarte delante que pone ¡a boiada multicor!



Nos montamos en el coche, de camino a su casa pasamos por un lago que se llama Dique de Tororó, con fuentes y alrededor un camino para correr y zonas verdes para hacer deporte (es el único manantial natural de la ciudad, el Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional lo elevó a monumento, lo llaman el Dique) Se ven unas esculturas muy chulas como de mujeres guerreras flotando en el lago y también algunas fuera del manantial.



Dejamos a Sol en casa, en Barra, y Jorge me lleva a ver la zona de Barra donde está la marina. Todo precioso. Al otro lado se ve la isla de Itaparica.



Dejamos el coche y vamos caminando al fuerte y luego al faro, por el paseo un grupo de música tocando ¡ritmazo! Pasamos por el hospital espanhol, está cerrado desde el 2014, da un poco de miedo... el paseo al faro está lleno de gente y pasamos por una playa con una ola magnífica para surfear.





El faro puedes rodearlo y las vistas son maravillosas, de pronto Jorge me da un abrazo de oso y me retira hacia adelante, están haciendo una redada y los militares están cacheando a unos chicos, nos vamos bordeando el faro y nos cruzamos con otros muchachos que vienen fumando porros, Jorge les avisa de que hay redada y nos lo agradecen. Hice una foto de extrangis de la redada y cuando la veo me da la risa, en la foto se ve a los polis mirando a unas churris en bikini que están pasando mientras tienen a los pobres porreros cara a la pared... si es que... no lo pueden evitar.





Jorge me dice que a 1km aprox hay un sitio donde hacen unos sorbetes buenísimos, anochece, le digo que fenomenal. Llegamos y es una heladería, ellos a los helados los llaman sorbetes y, mirando la carta, veo que pone SOBREMESAS y aparece un listado de tartas y demás postres, así que sobremesa son postres, jajaja, si es que estos idiomas tan parecidos, es lo que tienen, que los malentendidos son frecuentes. Llevamos ya un par de horas andando, nos sentamos a disfrutar de la 'sobremesa' y nos ponemos a inventar historias de la gente que tenemos alrededor, tenemos una conexión muy buena. Jorge dice que con Sol le pasa lo mismo, ambos tienen una conversación amena, divertida e inteligente. Las historias que inventamos nos hacen reír mucho.

Me sugiere ir a por el coche para cenar en Rio Vermelho, que allí hay un mercado (Seasa do Rio Vermelho) donde hay puestos para comer y también puestos callejeros de Acarajé, se ofrece a ir él y recogerme —No, no, voy contigo. Así que allá vamos, la vuelta se hace más corta, nos metemos por el interior y callejeamos.

Río Vermelho tiene mucha vida, hay una escultura muy bonita de una sirena en la plaza 'el largo Mariquita'. La zona del mercado está animada pero me dice Jorge que suele estarlo más en verano. Hay otra zona con los puestos de ACARAJÉ (es un plato típico tradicional de la cocina africana y de la cocina de Bahía en la Región Nordeste de Brasil. Es una especie de bollo elaborado con una masa de judías carillas (feijão fradinho) y camarones, frito en aceite de palma, y servido en una salsa de pimienta, vatapá y caruru) Pedimos uno cada uno y nos sentamos en una terraza a tomarla con una cerveza.





De vuelta al coche vemos un grupo de capoeira y un mercadillo callejero. Hay bastantes bares de copas y restaurantes, es una de las zonas de marcha.






Leo un poco antes de dormir y al despertar me lo vuelvo a tomar todo con calma, es mi último día, repaso una web donde dan recomendaciones 10 cosas que hacer en Salvador de Bahía, ya he hecho 5 de ellas. La verdad que me apetece pasear tranquila por el barrio, me voy hasta el ascensor de la cerda, bajo al mercado que hay al lado del muelle y me resulta gracioso que en la calle oyes todo el rato una música que te hace andar a ritmo y como dando saltitos, es que te pone de buen rollo, sale de las radios de los coches, de las tiendas, de los puestecillos... pregunto a una señora qué música es y me dice que es forró, es genial.

En una tienda de tocados me pruebo miles y me compro uno, ahora sí que parezco una baiana. En una tienda de música me compro unas baquetas.


Me fijo que hay muchos coches escarabajos aparcados. Mañana voy a comer en casa de Jorge y Sol y de allí ya salgo para el aeropuerto ¡un viaje precioso!

¡Ah! ¿Sabías que aquí en el Pelourinho grabó Michael Jackson este vídeo?



Posts anteriores:
Brasil 1: Llegando a la isla de Itaparica
Brasil 2: Itaparica y MOVEMBER
Brasil 3: Itaparica
Brasil 4: Llegando a Salvador de Bahía. FLIPELO
Brasil 5: El Pelourinho

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